El mundo de Eggun
Es un espacio dedicado a honrar la memoria de quienes transitaron por la vida y hoy forman parte de Ará Onú (mundo de los espíritus). En la tradición yoruba, los Eggun no representan solamente a quienes han muerto: son presencias espirituales que mantienen su vínculo con las familias y las comunidades, transmitiendo protección, orientación y sabiduría entre generaciones.
En esta sección presentamos a algunas personalidades que, mediante sus conocimientos, investigaciones, prácticas espirituales y experiencias de vida, contribuyeron a comprender y preservar la relación con los ancestros. Recordar sus historias es reconocer que la muerte no borra el legado: lo transforma en memoria viva y en una fuerza que continúa acompañando el camino de quienes permanecen.
Nacida en Egbado, Nigeria. Fundadora del Lucumí en Matanzas y madrina de Fermina Gómez, la más vieja de las 3 Oloshas. Introdujo la adoración a Oduduwá y Olokun en Cuba Fue la primera en hacer un juego de Tambores Egbado en La Habana y enseñar sus conocimientos de Oriaté, enseñó a los Arara el arte de adivinación del diloggun y es parcialmente la responsable de traer la ceremonia de Kariocha o Asiento. Su reputación creció rápidamente gracias a Adeshina.
Nacido en Ijesha, en el estado de Osun (Nigeria). Fue consagrado como Babalawo y al ver cómo lo sometían a esclavizado, se tragó el fundamento representativo de Orula y llevarlo consigo a su destino. Llegó a Cuba, allí resistió y heredó el sistema religioso de Ifá con su mentor Carlos Adé Ño Bí, siendo uno de los primeros en realizar la Ceremonia de la Letra del Año en Cuba. Se considera que es el primero en tocar los tambores Batá y enseñarle a la primera generación de tamboreros.
Fue esclavizada y traída hasta Cuba con su madre, quien cuando Fermina aún es pequeña y deja el encargo de que sea iniciada en las costumbres religiosas africanas. Al ir conociendo a otras personalidades y por su carácter disciplinado, adquiere mayores conocimientos sobre la religión, convirtiéndose en una Iyalosha de mucho renombre. Es la primera en recibir a Olokun en tierras cubanas, darle de comer y entregar el secreto de este oricha, ceremonia que estaba reservada hasta el momento por los Babalawos. Se le considera responsable de la continuación del culto a Olokun en Cuba y funda el Cabildo Egbado, donde preserva las tradiciones africanas.
Originaria de Oyó, Nigeria. Hija de Shangó, orgullosa de ser “una negra lukumi”, tuvo una gran influecnia en las prácticas religiosas yorubas en Cuba como Obá Oriaté. Reunía a sus hijos, nietos y ahijados para contar junto a su marido, historias de África y los Orishas, favoreciendo la preservación de los saberes ancestrales.
Es un espíritu congo muy conocido y respetado. Nació hace más de 300 años, en el siglo XVII, originario de Congo, África Central y descendiente de la tribus Bantú. Aprendió el manejo de los espíritus y demás artes. Fue comprado a la edad de 16 años junto a su madre. Donde luego fué separado y revendido a otro hacendado esclavista. Posterior a la revolución negra de Santo Domingo, se escapa a Cuba con otros esclavizados. Al llegar a Cuba, cae en manos españolas nuevamente y logra huir fugitivo hasta la abolición de la esclavitud en 1833. Continúa desarrollando sus facultades dentro de la religión yoruba y se hace padre Nganga. Con dichas ceremonias, alcanza el grado máximo de rayar, se hace santo y dedica el resto de su vida a la religión. Al morir, lo convierten en prenda Ndoki.
Fue iniciada en la religión Camdomblé, reconocida en el mundo espiritual y al escribir sobre las creencias y prácticas del Candomblé, dándolas a conocer al público en general, en lugar de los practicantes. Dejando así, un legado material para los nuevos practicantes.
Eulogio Rodríguez Gaitán, conocido popularmente como Tata Gaitán, fue uno de los sacerdotes y babalawos más influyentes en la historia de la santería y la religión yoruba en Cuba. Nacido a mediados del siglo XIX, es ampliamente considerado un pilar fundamental en la preservación, estructuración y expansión del sistema oracular de Ifá en el continente americano.